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Comunidad científica

Martín Monteiro. /Foto: Andrés Cuenca

Los smartphones y la enseñanza de la ciencia

Resulta un poco irónico. “Me cansé de pelear contra los celulares”, decía en su blog el periodista Leonardo Haberkorn a modo de explicación por su renuncia a dictar clases en la universidad ORT en 2015. Sin embargo, en el Laboratorio de Física de la Facultad de Ingeniería de esa misma institución me espera un docente y científico para hablarme de cómo encontró en los smartphones un gran aliado para que sus alumnos aprendan y se apropien de la ciencia.
Expertos que asistieron a la conferencia internacional ACM, sobre asteroides, cometas y meteoros, ayer, en la cancha de baby fútbol del club Maeso. Foto: Andrés Cuenca

Galácticos

La escena es bien conocida gracias a Hollywood: un gran asteroide viene con rumbo a la Tierra, la comunidad científica mundial no lo detectó a tiempo y la colisión es inminente. Los gobernantes de los países que importan (esos que tienen capacidad de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU) analizan estrategias para evitar el fin de la humanidad, aunque sin preguntarse por qué invirtieron tan poco en investigación científica como para estar mejor preparados ante la próxima catástrofe contingente. Por lo general, las mentes más brillantes de cada país idean un plan que sólo podrá ser ejecutado por un estadounidense atractivo, atlético y heroico que tiene problemas familiares pero que, mientras salva al planeta, también salvará su vida afectiva.