A nadie le sorprende que en pleno verano haya mucho tráfico hacia el este, pero si ese aglutinamiento tiene como protagonistas un grupo de mariposas, seguramente llame un poco más la atención. En Uruguay desde principios de febrero se puedo observar un fenómeno de migración local de mariposas de la especie Junonia genoveva hilaris, que popularmente se conoce como mariposa pavo real. Se trata de un insecto abundante en Uruguay y es común encontrarlos especialmente en verano y otoño. Lo que no es tan común es verlas volando de forma sincronizada como sucedió este año, fenómeno que llamó la atención tanto de quienes disfrutan de observar la naturaleza como de profesionales como Gabriela Bentancur-Viglione.

Bentancur-Viglione trabaja en la sección Entomología de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, donde se especializa en lepidópteros, y es autora de la Guía de mariposas de Uruguay, Argentina, Brasil y Paraguay. En charla con la diaria contó que esta especie pertenece a la familia Nymphalidae, la que tiene más representantes en Uruguay dentro de lo que se conocen como mariposas diurnas (ver recuadro). La principal característica de las integrantes de esta familia es la ausencia del primer par de patas (tienen cuatro en lugar de seis). Si bien existen varias especies del género Junonia en casi toda América, la citada para Uruguay es Junonia genoveva hilaris, pero aún es necesario hacer más estudios para saber si tenemos más de una subespecie.

Nuestra pavo real se encuentra habitualmente en zonas abiertas: pastizales, matorrales, parques y jardines. Una particularidad de esta especie es que tiene hábitos migratorios. Su vuelo generalmente es medio o bajo, pero cuando se encuentran inmersas en un fenómeno como la migración y se ven obligadas a convivir con muchas más mariposas de lo habitual, pueden elevarlo, hacerlo más disruptivo y así ganar un poco de espacio vertical. Otra característica de estas mariposas es que tienen dimorfismo sexual: el macho adulto muestra unas tonalidades azules en las alas mientras que la hembra tiene más tonos marrones.

Compatriotas lepidópteros

Los lepidópteros son un orden muy diverso y es uno de los taxones (grupo de organismos emparentados) de insectos más conocidos y estudiados. Dentro de este orden, hay 150.000 especies diferentes en el mundo. En Uruguay tenemos más de 1.300 especies, de las cuales casi 1.000 son nocturnas (conocidas como “polillas”) y sólo 348 son mariposas diurnas (Papilionoidea y Hesperoidea). Los lepidópteros nocturnos han sido poco estudiados en Uruguay, por lo que se espera que al continuar con los relevamientos de campo el número de especies aumente.

Dentro de las mariposas diurnas, en Uruguay tenemos representantes de las seis familias existentes según la clasificación internacional: Papilionidae, Pieridae, Lycaenidae, Riodinidae, Hesperiidae y Nymphalidae.

Las mariposas pavo real son llamadas así por los diseños circulares, conocidos como ocelos, que tienen en sus alas y que simulan ojos como los de las plumas de los pavos reales. Estos “ojos” les sirven para intimidar a los posibles depredadores. Como las orugas no son urticantes y los individuos de esta especie son bastante llamativos por su coloración azul, varios animales las tienen dentro de su menú. Los individuos que se encuentran en la etapa adulta tienen como predadores a las aves, mamíferos pequeños, mantis y arañas, entre otros, mientras que en la etapa larval, además, los anfibios se suman al club de los depredadores.

Cruzando el país

Existen muy pocos estudios publicados sobre la migración de lepidópteros en América del Sur, y Uruguay no es la excepción. De hecho, no tenemos ningún estudio publicado sobre la migración de Junonia sp. Una de las principales razones para que una especie migre es la búsqueda del alimento necesario para la etapa de larval, que suele ser específico para cada especie. Las mariposas adultas buscan entonces las plantas hospederas para poner huevos y asegurarse de que la larva tenga alimento cuando nazca. Mientras muchas de las orugas se alimentan de un tipo específico de planta, la larva de la Junonia genoveva hilaris es polífaga, por lo que puede incluir distintas especies vegetales en su dieta, desde Gamochaeta purpurea y Gamochaeta coarctata, hasta Ruellia brevifolia y Agalinis communis, dependiendo de en qué zona se encuentre. Cuando hay un evento de explosión demográfica, el alimento empieza a escasear, por lo que se ven obligadas a migrar y conquistar nuevos territorios.

El último evento migratorio de Junonia genoveva se había dado en 2014 y esa vez lo hicieron cruzando el país de este a oeste. En esta oportunidad, inicialmente volaron en sentido contrario, de oeste a este, pero a la semana se dieron avistamientos en la dirección opuesta. “Esta migración viene siendo un poco particular porque no hay un punto cardinal claro. En la migración registrada anteriormente siempre volaban de este a oeste, ahora, según el día es de oeste a este o en el sentido contrario”, cuenta Bentancur-Viglione, aunque señala: “Nunca se las ve volando de norte a sur, lo que es algo curioso porque en Argentina sí migran en ese sentido”. En general la migración de Junonia genoveva hilaris, tanto para Uruguay como para Argentina, está registrada para fines de verano, por lo que este año nuestras pavo reales se adelantaron más o menos un mes.

Los registros previos vinculados a las migraciones corresponden sólo a la costa, por lo que se creía que era un fenómeno asociado a esa región, pero este verano han llegado registros de diferentes puntos del país: Rocha, Maldonado, Canelones, Montevideo, San José, Florida, Río Negro, Florida y Rivera.

Junonia genoveva hilaris no es la única especie migratoria conocida en nuestro país. También ha habido avistamientos de migraciones de algunas especies de la familia Pieridae (Colias lesbia, Ascia monuste), que suceden más o menos en la misma época. El último registro de migración de Pieridae en Uruguay ocurió a finales del verano de 2016 en la franja costera de San José y Montevideo, pero fue mucho menor en cuanto a número de ejemplares, área del territorio y duración.

Cambio climático y la vida breve

Actualmente Bentancur-Viglione está comenzando a investigar para el proyecto “Detectar territorios vulnerables a la pérdida de biodiversidad mediante la modelación de especies bioindicadoras en escenarios de cambio climático”, que obtuvo financiación de Comisión Sectorial de Investigación Cientifica (CSIC). Realizando en conjunto con José Carlos Guerrero, Enrique Morelli, Raúl Maneyro y David Romero, la investigación busca estudiar cómo afecta en nuestras mariposas diurnas el cambio climático.

En torno a este tema hay una pregunta clave: ¿cómo pueden migrar las mariposas si viven un sólo día? Para responder esto es necesario asimilar el concepto de la vida más allá del estadío de adulto, entender que el ciclo vital de un lepidóptero comprende varias etapas: huevo, larva u oruga, pupa y adulto. Lógicamente es imposible que se cumpla todo ese ciclo en un único día.

Si bien existen especies de mariposas que no llegan a desarrollar su aparato bucal (espiritrompa) en su etapa adulta, ya que viven tan poco que su organismo está diseñado para apenas reproducirse y dejar descendencia, la mayoría sí presentan espiritrompa funcional, lo que les permite alimentarse y vivir más tiempo. Junonia genoveva hilaris tiene un espiritrompa totalmente funcional y por eso, cuando llega a su fase de adulto, la mariposa pavo real vive aproximadamente dos semanas, aunque por supuesto la longevidad va a depender de la suerte que corra en cuanto a vientos, lluvias, predadores, alimento disponible y otros factores.

Ciencia ciudadana

Todos sabemos que una sola persona no puede estar en todos lados al mismo tiempo, por esto se está llamando a voluntarios que quieran registrar sus avistamientos de Junonia genoveva hilaris y enviar los datos por mail. La información interesante a relevar puede ser: fecha, hora, temperatura, lugar, cantidad de ejemplares avistados, dirección en la que volaban, etcétera. También pueden enviarse fotos y/o videos. Los interesados en colaborar deben enviar la información por correo a gbentancur@fcien.edu.uy.

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