Este año el Concurso de Astrofotografía organizado por el Centro Universitario Regional Este (CURE) y la Sociedad Uruguaya de Astronomía (SUA) celebraba los 100 años de la Unión Astronómica Internacional. Los participantes, que podrían optar por participar en dos categorías: cielo profundo (fotos tomadas usando un telescopio) o paisaje nocturno (utilizando sólo los lentes y las funciones de la cámara de foto), respondieron a la convocatoria presentando 45 fotografías, entre las que el jurado escogió dos ganadoras y dos menciones (otras 19 pueden verse en la fotogalería virtual del concurso). Aquí publicamos las fotos ganadoras de cada categoría y las que obtuvieron menciones, y conversamos con los artistas que están del otro lado del lente.

Premio categoría Paisaje Astronómico
Obra: Arco Galáctico en el Cabo Polonio
Fotógrafo: Mauricio Castro
Detalles técnicos: panorámica compuesta por ocho fotos a 16 mm. Exposición: 20 segundos. Apertura: f 1.6. ISO: 1250. Cámara: Sony Alpha 6500. Lente: Sigma 16 mm
Lugar: Cabo Polonio
Fecha: 4/8/2019

“Miraba fotos de Instagram y me daban mucha curiosidad las de cielo nocturno”, dice Mauricio, que hace tres años decidió dar sus primeros pasos en la fotografía tras comprarse su primera cámara. “Me puse a investigar cómo se hacían ese tipo de fotos”, agrega, y tras hacer su camino autodidacta, tomó también un curso de fotografía nocturna en la escuela Fotoarte.

“Al principio no sabía bien qué era lo que sacaba en las fotos”, confiesa. “De a poco, al ir sacando fotos, me interesé más, me compré aplicaciones de astronomía para conocer más”, explica, e incluso tiene ganas de anotarse a algunos de los cursos que se dictan en el Planetario Municipal “para entender más del cielo”. Así que en este caso, fotografía y astronomía se retroalimentaron: el cielo lo ayudó a interesarse en la fotografía y la fotografía lo llevó a interesarse más por el cielo.

La foto tiene una historia que sirve para mostrar como el arte y la ciencia acercan gente. “Este año fui bastante al Cabo Polonio. A la casa que está en el centro de la toma panorámica ya le había sacado otra foto tiempo atrás. Al dueño de la casa le gustó y me invitó a ir cuando quisiera a hacer astrofotografía”. Así que hacia allá marchó Mauricio en invierno, aprovechando que no hay tanta gente. Los que quieran ver más trabajos de Mauricio, que se reparte el tiempo entre la gastronomía y la foto nocturna, pueden buscarlo en Instagram como maurib007. Hoy sus fotos no tienen nada que envidiarle a las que admiraba hace pocos años.

Autorretrato nocturno de Luciano Giordano.
Autorretrato nocturno de Luciano Giordano.

Mención especial categoría Paisaje Astronómico
Obra: Autorretrato nocturno
Fotógrafo: Luciano Giordano
Detalles técnicos: 16 fotos verticales a 20 mm con intervalómetro. Apertura: f2.8. ISO: 3200. Exposición: 13 segundos. Foto central (autorretrato) con flash en mano a 1/64 de potencia en modo manual, con difusor.
Lugar: Punta Colorada
Fecha: 23/9/2019

“Desde hace 15 años para mí la fotografía es un hobby”, dice Luciano, que es desarrollador web. “Me encantó descubrir todo un mundo en el cielo que a simple vista es difícil de ver”, comenta. “Me empezó a gustar y ahora es algo que hago recurrentemente. Mientras la Vía Láctea esté visible, que es algo que no sucede todo el año, intento salir a sacar fotos del cielo”, dice, y aprovecha sus frecuentes salidas a Punta Colorada para hacerlo. “No es el mejor lugar para ver la Vía Láctea, para eso hay que irse al interior del país”, acota, mostrando lo que ha ido aprendiendo. De hecho, en su foto puede verse la luz de Piriápolis asomando en el horizonte. “En un día en que el centro galáctico tiene buena visibilidad, podés sacar una buena foto a pesar de la contaminación lumínica, como fue el caso de estas tomas”.

Los colores del cielo nocturno de Hugo Espina.
Los colores del cielo nocturno de Hugo Espina.

Premio categoría Cielo Profundo
Obra: Los colores del cielo nocturno
Fotógrafo: Hugo Espina
Detalles técnicos: apilado de tres tomas de 90 segundos. Cámara: Nikon D3400. Objetivo: Sigma 50 mm. Apertura: F2,8
Lugar: San Gregorio de Polanco
Fecha: 4/7/2019

“Tengo telescopio y desde muy chico observo el cielo. Quería compartir con los demás lo que observaba, y eso fue lo que me permitió la astrofotografía”, señala Hugo, quien, como es maestro, entiende a la perfección cómo hacer para contagiar el entusiasmo por saber al otro. “En la escuela de tiempo completo hacemos talleres de astronomía y usamos las imágenes para que vean de lo que hablamos. La astronomía es apasionante cuando los gurises pueden acceder a un telescopio o con imágenes”, comenta.

“La larga exposición y el revelado de la imagen permiten observar cosas que no se ven a simple vista, y esa es otra parte interesante de la fotografía”. Tras varias salidas, Hugo ha ido perfeccionando su técnica: “Al principio, cuando salía quería fotografiar todo. Con el tiempo me di cuenta de que para lograr imágenes de calidad y apreciar detalles se necesita apilar, tomar varias imágenes del mismo objeto celeste”. La foto que vemos del centro galáctico de nuestra Vía Láctea, en el que se ven la “la Nebulosa de la Pipa, complejos moleculares de la constelación de Ofiuco y las nebulosas M8 y M20”, se logró acumulando detalles de tres tomas del mismo objeto. “Ese día fuimos a San Gregorio de Polanco porque Tacuarembó era el único lugar del país en el que, según los mapas, no iba a estar nublado durante el eclipse parcial del Sol”, recuerda Hugo, que junto con un amigo aprovechó la noche para sacar varias fotografías de nuestra galaxia animado por la escasa contaminación lumínica.

Gran nebulosa de Orión, M42 de Facundo Pérez Paolino.
Gran nebulosa de Orión, M42 de Facundo Pérez Paolino.

Mención especial categoría Cielo Profundo
Obra: Gran nebulosa de Orión, M42
Fotógrafo: Facundo Pérez Paolino
Detalles técnicos: apilado de 30 imágenes de 15 segundos. Cámara: Nikon D3200 a foco primario en un telescopio Meade Lx 90
Lugar: Observatorio Astronómico de Montevideo
Fecha: 6/4/2019

“Cuando estaba en cuarto año participé en las Olimpíadas de Astronomía. Me di cuenta de que me encantaba, y me hizo querer estudiar astrofísica”, dice Facundo, que tiene 18 años y a quien el interés por la fotografía se le despertó hace menos de un año, al entrar en contacto con una cámara Nikon. “En astronomía la fotografía se hace con una cámara dedicada, que más que una cámara es un sensor. Un día descubrí que con un adaptador podría usar la cámara de foco primario con el telescopio”, dice, así que pidió prestado un adaptador y un telescopio y comenzó a sacar y sacar fotos.

“La nebulosa de Orión, aparte de ser la más conocida, la más grande y la más linda del cielo, es la que resulta más fácil de fotografiar”, dice el respecto de su foto. La mención es un espaldarazo para que siga fotografiando el cielo: “Ahora estoy viendo de conseguir un telescopio mejor, con mejor seguimiento, para poder sacar fotos mejores”, cuenta Facundo, que además tiene ganas de empezar a ir hacia el interior y fotografías paisajes astronómicos, aunque para eso hoy hay un impedimento: aún no tiene libreta. Si fotografiar estrellas es fijar luz del pasado distante, ver el entusiasmo de Facundo es asomarse al futuro de la astronomía uruguaya.